King 'fucking' Crimson.

| 28 agosto 2019 | |

Dentro de la corriente del rock progresivo existe una banda a la que se le puede considerar como la pionera del género, esa es King Crimson. Claro, esto siempre es debatible, pues hay quienes aseguran que el género nació con el álbum Sgt. Pepper's Lonely Hearts Club Band de The Beatles o con el Pet Sounds de The Beach Boys o incluso con bandas como The Moody Blues o Procol Harum, pero hoy no vengo a discutir sobre eso.

Lo que sí puedo asegurar personalmente es que verlos en vivo es de las mejores experiencias que he tenido. El día de ayer pude verlos junto a mis amigos por segunda ocasión, ahora en el Teatro Diana de Guadalajara (la primera vez fue en el Teatro Metropolitan de la Cuidad de México, 2017).

El show empezó exactamente a las 20:30 hrs., cosas de ingleses; la experiencia empieza bien, mi boleto es de la segunda fila (yo no lo sabía), y estoy frente a Pat Mastelotto. Luego, caigo en la cuenta que están sobre el escenario siete músicos que rayan en el virtuosismo, algunos de ellos con más de 40 o 50 años de carrera sobre sus hombros y luego está el más joven, que contaba con 6 años de edad cuando King Crimson sacaba su primer álbum, y todos dando el máximo de sus capacidades para llenar el Teatro con su arte, a pesar de que algunos estaban enfermos (cosa que si no lo publican dentro de sus bitácoras, no lo sabría nadie).

No hacen falta pantallas gigantes, pirotecnia, bailarines, nada extra además de esos siete grandes músicos, la música en vivo de King Crimson lo hace todo, incluso, hace que la gente no saque su celular/cámara durante el espectáculo, es la única petición que hace la banda, entonces uno disfruta más esta experiencia, no tienes que verlo a través de la pantalla del que tienes delante de ti grabando todo, ya para tomar fotografías se tendrá tiempo, al final del show.



Igual que en el 2017, se hizo un intermedio (además del encore) y ahora casi podría decir que ya no es tanto para que ellos descansen, es para que uno pueda asimilar todo lo que está escuchando y viendo y es que todo te abruma, la sincronía, la perfección en las interpretaciones, nada parece estar fuera de tiempo ni de lugar, la sobriedad del gentleman inglés Robert Fripp con su Gibson, Tony Levin aferrado a su Chapman Stick, Mastelloto, Gavin y Stacey entendiéndose perfectamente con solo la mirada, Yakko con su guitarra decorada con la portada de In The Court of the Crimson King, Mel trasmitiendo paisajes ya sea a través de su flauta o saxofón. No puedo poner todo lo que viví en palabras, es difícil.

Y de pronto, luego de casi tres horas, todo acaba entre aplausos, ovaciones y gran satisfacción. Gracias por tanto, King Crimson.

Trust the music.
- Robert Fripp, 27 de agosto, 2019.

2 Opiniones:

tetewari Says:
sáb. ago. 31, 12:06:00 p.m.

Buena reseña, desde mi niñez escuché a KC, los vi por primera vez en el Metropolitan ciudad de México en 1997, con el doble trio. Siempre he sido fan de Belew, y a decir verdad tenía mis expectativas con respecto a algunas versiones como indisciplina. Cuando supe que venían a Gdl, por casualidad conseguí un código de fan y compre mis boletos antes de la preventa. Conté los días. Ya en el concierto las sensaciones me desbordaron, moonchild y epitaph, tienen un sentido especial, (yo conocí a KC por mi hermano mayor que falleció hace dos años, con él fui a verlos en 1997), con la Corte del Rey Carmesí toqué el cielo musical, estaba en palcos y puede observar un concierto offline, un público respetuoso, atento, conectado... estábamos todos conectados, no por internet o una red social, por algo más básico e instintivo: la música y el conocimiento de que los humanos a pesar de estar tan jodidos, podemos crear cosas bellas que nos unen.

ѕeяcн Says:
lun. sep. 02, 05:38:00 p.m.

@tetewari

Muchas gracias por tu comentario, se aprecia un montón. Sí, es verdad, haya una conexión diferente en los shows de KC, es un continuo y abrumador éxtasis.

Saludos

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