Hoy, como en tantos días, no se me ocurre nada. Parece que mientras más leo, más miedo me da escribir. Cuando, imagino, debería ser lo contrario. Claro, no pretendo ser un literato, no tengo esa sangre.
He intentado. Las palabras se niegan a fluir, pero sé que a éstas, no hay que obligarlas, ellas marcan el ritmo.
De cierta forma, ésto parece un círculo, ¿cuántas veces no he pasado por ésta crisis? y aún así, sigo -al igual que mis ideas- aquí.
Cheers!
