Friends will be friends.

| 31 agosto 2019 | |
Durante mis chingos de años de vida he tenido montón de amigos, gente que en su momento los consideré como tales y los que aún lo siguen siendo. No voy a decir que soy una persona que tenga muchos amigos, pero sí me llena de orgullo de conservar a mi lado durante tantos años a algunos de ellos.

El primero de ellos, del que ya hablé alguna vez aquí (sobre su boda), ha sido mi amigo durante casi toda mi vida, lo conocí desde el primer año de primaria y siempre estuvimos juntos hasta terminar la preparatoria; al llegar el momento de estudiar una carrera tomamos caminos distintos, desde niño, él deseaba ser medico y hoy en día lo es. En un principio, parecía que la universidad no iba a ser obstáculo para frecuentarnos, pero con el tiempo lo fue, y ahora que ya es su profesión y su familia es aún más difícil. 

De la época de secundaria que es el periodo del que menos amigos conservo, me juntaba mucho con un par (además del anterior), de hecho, por ellos fue que me hice seguidor de las Chivas, ambos lo eran. Uno de ellos se salió luego de un año y no supe más de él (hasta este año, en el que casualmente fue a mi local) y el otro (quien también fue mi compañero y además vecino en la época de la primaria) fue cambiando de amistades, él se fue al bando de los rebeldes. 


En la prepa mi grupo de amistades aumentó, tantas tardes juntándonos a jugar basket, ir al cine, jugar videojuegos, ahora me sigo frecuentando con un par de ellos (y sus respectivas esposas a quienes también considero amigas), sólo que cambiaron radicalmente un poco nuestras actividades, ya no nos juntamos a jugar basket, ahora nos juntamos a echarnos unos cuantos tragos. Otro de ellos, si bien lo veo mucho menos, en cuanto tiene oportunidad, pasa a saludarme a mi trabajo, eso sí, cada vez es menos frecuente.
La universidad regularmente rompe aquella promesa que hiciste a tus amigos de la preparatoria, "vamos a mantenernos en contacto", sucede al principio, luego 'te olvidas' de aquello y es normal. En ésta época universitaria conocí a quien considero mi mejor amiga y que curiosamente también era mi vecina (ambos en un principio lo ignorábamos), aquí no nos separó la carrera, pues estudiamos lo mismo, aquí fue su matrimonio y no, no es porque su esposo no la deje vernos. Aún así, cuando la llego a ver visitando a sus papás es de ley llegar a saludarla, las llamadas en nuestros cumpleaños no faltan, ni en navidades mucho menos en momentos difíciles.


En mis trabajos también he hecho de amistades (menos en aquel trabajo de gobierno, nido de hipocresía). Dentro de las historias publicadas aquí, llegué a platicar de un par de ellos. Aunque con uno ya no me llevo tanto con el otro sí, aún nos juntamos por ejemplo para ver partidos de la NFL. Hace 6 años comparto local con un amigo, ahí nos visita otro amigo que tenemos en común, en fin, estoy agradecido de tener los amigos que tengo. 

En cuanto a los ciberamigos, que si bien es un tanto diferente, también conservo algunos desde los inicios del internet, o sea, por ahí de unos 20 años, casi a todos nos une el amor por Queen, es que yo frecuentaba mucho un foro y ahí los conocí. Este blog me hizo conocer a gente que consideré amigos y hoy somos como desconocidos, pero hay alguien que sigue siéndolo y justo hace unas semanas me visitó en el local, teníamos muchísimo sin vernos y pensar que eran frecuentes nuestras idas al café (y por aquel acontecimiento fue que surgió esta publicación) o MySpace, donde conocí a Cecy hace poco más de 13 años. 

En fin, quién sabe cuántos amigos más me falte por cosechar... y cuántos más por perder.

1 Opiniones:

Anónimo Says:
jue. sep. 05, 05:39:00 p.m.

raiozzzz </3

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