México y el mañana...

| 26 junio 2010 | |
Dentro de unas horas el País -que no todo- se estará convulsionando por el partido de octavos de final donde México enfrentará a uno de los favoritos para ser campeón del mundo: Argentina.

Mañana, durante el partido 52 del Mundial de Sudáfrica, la historia futbolística se encargará de poner a cada parte en su lugar. Mañana se sabrá si los triunfos de México ante -las disminuidas- potencias Italia [amistoso] y Francia [en la ronda de grupos] fueron o no mera coincidencia.



México no tiene, podríamos decir, nada que perder, Argentina es por mucho el favorito para avanzar a cuartos de final, tal como ocurrió hace cuatro años en el Mundial de Alemania, estando en aquel entonces la balanza más equilibrada a comparación de lo que parece estar hoy.
El futbol de México peca de bipolar, un día te hacen un partido casi perfecto ante una potencia y al siguiente son una caricatura ante equipos, en el papel, débiles.

Mañana, México puede conseguir el tan anhelado -y a mi parecer, mediocre*- quinto juego, pues se enfrenta a una potencia, lo cual, -como mencioné-, agranda al Tri, lo que sí es que quién sabe si el futbol les alcance, pues aunque Argentina no ha brillado como se esperaba, sus individualidades se han encargado se sacar el barco a flote.

No es para nadie un secreto que a México le aqueja un mal: la falta de contundencia; por lo cual no se deberían alzar las campanas el vuelo. De las individualidades mexicanas, mejor ni hablamos.

Mañana México puede vencer y cambiar la historia ante los albicelestes y eso apaciguaría un poco las carencias, pero no por eso se debería dejar de atender dichas dolencias.

O mañana, simple y sencillamente, la historia sigue su curso habitual y nos quedemos -otra vez- con el famoso 'jugamos como nunca...'

Cheers!


*Me parece mediocre, pues, ¿por qué soñar sólo con llegar a un quinto juego?, pues de ganarlo te coloca en la final. Si se trata de soñar, que sea alto.

1 Opiniones:

Martha (Mish) Says:
mar. jun. 29, 12:25:00 a.m.

Y pues si, salió lo mismo...los mismos resultados..las mismas carencias...y la misma actitud derrotista y a la vez de grandeza..."ay, le ganamos a tal equipo"

Y siguieron convulsionandose pero del coraje!

Saluditos!