Tener auto tiene sus ventajas e indudablemente, desventajas, uno se acostumbra a salir con el tiempo medido, a la comodidad que el vehículo te puede brindar, como escuchar la música que te gusta y no la que al chofer de un camión le guste.


El problema es cuando te quedas sin carro, y vaya que me ha pasado con cierta frecuencia, tanto, que hoy pasó. Da coraje [por el gasto de la reparación y la pérdida de tiempo] y más cuando tienes un compromiso.

Por ejemplo, mi compromiso de hoy, como desde hace un par de semanas, era llevar a mi hermana a su trabajo y no llevábamos ni la mitad del camino recorrido, cuando el carro... murió.

Dicha situación, provocó que mi hermana llegara tarde a su trabajo.

Ya me había pasado justamente la semana pasada, el martes cuando yo iba a mi clase. Simplemente, no arrancó.

Fui con un mecánico eléctrico y lo arregló, al parecer, la reparación fue sólo para siete días.


A veces pienso que es contraproducente estar tan acostumbrados a la tecnología, en este caso al auto, pues no sé ni qué ruta de camión me lleva al centro. Lo sé, doy pena.



Cheers!