Mis privilegios de hombre gracias al patriarcado

| 13 marzo 2017 | 0 Opiniones |
En las últimas semanas hay un tema que ha sido recurrente en mi entorno, ya sea en pláticas, videos, artículos, etc., se trata del feminismo. No pienso adentrarme mucho en el tema pues, lo que quiero tratar es lo que llaman ellas [las feministas extremas/feminazis]: "los privilegios de hombre", aquello que a todo hombre le hace la vida más fácil y a las mujeres complicada, desde como se le trata en la sociedad, oportunidades escolares, laborales y es justo ese último rubro en específico del que hablaré hoy.

Cuando recién me titulé de la carrera, ingresé a un pequeño cluster de gobierno relacionado con mis estudios, Comercio Internacional. Dicho cluster lo componían dos mujeres y tres hombres [conmigo ya eramos 4]. Los puestos eran 4 directores, un coordinador [yo] y la recepcionista. Hasta este punto, mi 'privilegio como hombre' no me ayudó a tener un puesto más alto [y no, no es queja].

Dentro del organigrama, yo era de jerarquía baja, coordinaba el Centro de Información al Exportador,  donde asesoraba a empresarios, además, llevaba las estadísticas estatales de exportación y me encargaba de que la página web estuviera al día.

Durante los primeros días me di cuenta del por qué, la Lic. Estrada estaba en un puesto como directora, sólo por debajo del director general, su capacidad era sorprendente, le aprendí muchísimo durante mis tres años en ese lugar.

Aproximadamente, a los seis meses que ingresé, llegó una nueva compañera, quien aún cursaba el último semestre de su carrera en mercadotecnia y de inmediato la colocaron como directora, osea, un puesto más alto que el mío [no, no es queja]. Sigo sin ver mis privilegios de hombre gracias al patriarcado

En alguna ocasión, mi jefe me pidió que preparara ciertas estadísticas de acuerdo a un texto que él había redactado para que apareciera en una revista local. Al final, por algún motivo extraño, el artículo sólo apareció con el nombre de mi compañera, quien siempre estuvo ajena al artículo y a mi no me tocó ni el crédito a nombre de mi centro. Mis privilegios de hombre gracias al patriarcado.

Por ahí del 2003, llegó desde Barcelona otra nueva compañera quien también fue colocada como directora, sin tener un conocimiento del marcado mexicano, en cambio yo seguía, después de más de un año, siendo el último dentro del organigrama. Mis privilegios de hombre gracias al patriarcado.

Aquí hago un paréntesis para mencionar que, los recursos para el organismo se habían reducido por lo cual, los salarios se vieron mermados, en mi caso, de ganar $7,000 quincenales llegué a ganar $4,300. Aquí nadie se salvó, ni yo con todo y mis privilegios de hombre gracias al patriarcado.

Y así pasó el tiempo y hubo cambio de gobierno, por lo cual, mis días en ese trabajo estaban contados; mi jefe, en un acto, digamos de bondad, extendió mi contrato por un par de meses más, al igual que al de dos de mis compañeras. Llegando el último día de aquella extensión, el nuevo jefe habló conmigo, le interesaba que yo siguiera en el Organismo, pero había un pequeño inconveniente, estaría entre 3 o 4 meses sin paga, me negué a seguir. Vamos, nadie regala su trabajo y menos con la incertidumbre de saber hasta cuándo recibirás un salario.

Mis compañeras [la recepcionista y la Lic. Estrada quien desde mi punto de vista era quien debió quedarse como directora general] corrieron con mejor suerte, para ellas sí había seguridad de un salario, aunque este fuera del 50% de lo que ganaban, pero en cuanto hubiera dinero les recuperarían el otro 50%. Una vez más, mis privilegios de hombre gracias al patriarcado no aparecieron.

Gracias a la amistad que hice durante los tres años con licenciada Estrada, me enteré que mi lugar lo ocupó una chica, que se encontraba estudiando su carrera, por lo cual, sólo iba medio turno, de 9 de la mañana a 1 de la tarde. Lo interesante fue saber que, ganaba $9,000 por 20 horas de trabajo, ¡cosa que yo no logré con mis privilegios de hombre y trabajando el doble de tiempo y además titulado! [Lo que nunca entendí fue por qué para la gente nueva si había salario completo y para los demás no].

Llegó la hora de buscar trabajo, una de mis primeras opciones fue una agencia aduanal, cuando fui a entregar mi currículo, sin siquiera abrir el folder, me lo regresaron pues, por el momento no estaban contratando hombres, sólo mujeres, una vez más, mis privilegios como hombre gracias al patriarcado estuvieron ausentes.

Con esto, lo único que pretendo demostrar es que, no me da más privilegios el simple hecho de ser hombre, sé que tampoco es un camino plano para las mujeres, pero no significa que exista un montón de malditos de hombres misóginos queriendo oprimirlas en cualquier actividad laboral que realicen.